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SERVICIOS
> Calefacción
Antes de optar por uno de los múltiples
sistemas que existen en el mercado, es necesario saber cuáles
son las necesidades precisas de cada vivienda y de cada familia.
▪ En primer lugar hay que tener en cuenta la zona climática donde se ubica la casa. Si se trata de una zona
donde hace mucho frío y hay frecuentes heladas o nevadas,
es recomendable optar por un sistema que mantenga el calor
de forma constante. En áreas donde el invierno es más
cálido, podría ser suficiente con sistemas más
sencillos que dan calor de forma puntual.
▪ En segundo lugar conviene analizar las características
de la vivienda y de la familia que la habita . Es
fundamental conocer la superficie exacta a calentar, su orientación,
su uso (diario o de fin de semana) y la posibilidad de calentarla
total o parcialmente. Asimismo, es importante prever con qué
espacio se cuenta para la instalación de un sistema
de calefacción, o si hace falta al mismo tiempo disponer
de suministro de agua caliente.
▪ Los interesados deben estudiar también
las posibilidades técnicas para realizar
la obra que conlleva cada sistema y el costo
que le va a suponer la instalación. Además de
este gasto inicial es necesario calcular el gasto posterior
del consumo, que en función del sistema elegido permitirá
ahorrar bastante dinero.
▪ Por último, es aconsejable guiarse
por criterios ecológicos y de seguridad
cuando se elige un sistema de calefacción. Entre los
más contaminantes están los que utilizan combustibles
como el gasoil, que produce gases y olores nocivos para el
medio ambiente, además de resultar más sucio
en la vivienda. El suelo radiante con caldera de condensación
es uno de los más ecológicos y de mayor rendimiento
energético. En cuanto a la seguridad, todos los sistemas
que requieren almacenar algún tipo de combustible se
exponen a un mayor peligro de fugas o explosiones, por lo
que el control y mantenimiento debe ser mucho más riguroso.
El más usado es
la caldera con radiadores de agua y el más
confortable es el suelo radiante. De todas formas,
siempre puede pedirnos un estudio personalizado con el fin
de conseguir una instalación de calefacción
óptima que ofrezca el máximo confort, seguridad,
eficiencia energética y limpieza. En nuestro estudio, además de tener en cuenta todos los factores anteriormente expuestos, aplicamos la nueva normativa R.I.T.E. de instalaciones de gas, adaptándonos a los cambios que ello supone para que la instalación cumpla con los requisitos vigentes.
Pinche en las diferentes opciones para ver
sus características.
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Caldera y radiadores |
Suelo radiante |
Emisores Termoeléctricos |
Caldera con Radiadores
Este es el método más
utilizado actualmente en la mayoría de las
viviendas españolas y puede funcionar con tres
tipos diferentes de combustible: gas natural,
gas propano y gasóleo C .
La caldera de gas natural se usa sobre todo en las
ciudades, mientras que en los pueblos pequeños
o chalés donde no llega el suministro de este
combustible, se recurre a la caldera que funciona
con propano o gasóleo. Este último es
el menos recomendable, porque es más sucio
y contaminante. El calor que da el gas natural y el
propano es mejor porque resulta más limpio
y ecológico.
El gas propano ,
que tiene una potencia calorífica algo superior
al gas natural y similar al gasóleo, se puede
almacenar en el exterior de la casa de diferentes
formas: en recipientes pequeños (botellas)
situados en la terraza, así como en un depósito
o tanque (individual o colectivo). A la hora de hacer
la instalación la normativa es más exigente
con el propano que con el gasóleo.
Los radiadores
más habituales de colocar son los de aluminio,
pues transmiten rápidamente el calor. Sin embargo,
cuando se apaga la calefacción se enfrían
mucho antes, en apenas diez minutos, mientras que
los de hierro fundido mantienen el calor dos horas
más. Los radiadores de hierro fundido se suelen
colocar en casas rústicas porque estéticamente
son más atractivos.
Una opción intermedia serían los radiadores de acero que aunan cualidades caloríficas
y estéticas, satisfaciendo las nuevas exigencias
de ahorro de energía y gusto por el diseño,
buscando una integración más perfecta
en la decoración de nuestro hogar o negocio.
Los profesionales del sector de la
calefacción destacan la importancia de comprar
una buena caldera para optimizar este sistema y ahorrar
dinero. Entre todos los modelos apuntan a la caldera
de condensación como la más
eficaz y ecológica. Son más caras, pero
es una inversión que merece la pena porque
dan mejor rendimiento y no contaminan. por eso se
recomienda no escatimar en este gasto, porque duran
muchos años y con el tiempo se rentabiliza
el alto costo inicial.
Suelo Radiante
Un lujo de calefacción, considerado
uno de los sistemas más confortables. Consiste
en una instalación donde no hacen falta radiadores,
pues el sistema se basa en un circuito compacto de
tuberías de agua caliente que se colocan bajo
el suelo calentando la estancia desde abajo. Se consigue
así un reparto de calor más natural
y agradable, porque el calor se propaga subiendo hacia
arriba, y así la temperatura a la altura de
los pies es un poco superior a la de la cabeza. Pero
no quema nunca en los pies porque el agua se mueve
por las tuberías a unos 45 grados, y con la
capa de hormigón colocada encima sube a unos
30 grados, disipándose lentamente el calor.
Este sistema ofrece también
la posibilidad de climatización en verano si
se introduce agua fría en las tuberías
bajo el suelo.
Ventajas:
1- Se ahorra espacio porque evitamos
poner radiadores. 2- Cada habitación lleva su
circuito, lo que posibilita no calentar toda la casa
si no se desea.
3- El suelo radiante puede funcionar
con caldera o con placas solares. Si se optan por
caldera de condensación, se puede ahorrar hasta
un 20% en la factura del gas.
A tener en cuenta:
1- Es un sistema bastante lento y
necesita hasta tres o cuatro horas para lograr el
calor deseado. Por eso sólo se recomienda para
viviendas con muchas horas de encendido y de uso diario,
y no se aconseja, por ejemplo, para casas de fin de
semana. Asimismo, no conviene tapar mucho el suelo
con gruesas alfombras porque se pierde calor.
2- La instalación de suelo
radiante obliga a hacer una gran obra en la casa,
puesto que es necesario levantar todo el suelo para
colocar los calefactores. De ahí que sólo
es aconsejable para viviendas nuevas o grandes reformas,
y sólo puede realizarse en suelo cerámico.
El gasto inicial es elevado, pero a la larga compesa porque permite ahorrar más.
Emisores Termoeléctricos
Este tipo de radiadores son alimentados
por energía eléctrica, lo que implica
una gran seguridad en su vivienda. Es una energía
limpia y con suministro constante e ininterrumpido.
Estos aparatos suelen llevar incorporado
un sensor y un termostato de seguridad cuya función
es controlar la temperatura del emisor, si esta llegara
a elevarse por encima de la regulada por el usuario,
controlando en todo momento su temperatura y la perfecta
circulación de su fluido térmico.
Ventajas:
1- Económico: bajo consumo
debido a la innovadora tecnología implementada
en el desarrollo de emisores de alto rendimiento.
El radiador necesita poca potencia eléctrica
para alcanzar rápidamente la temperatura deseada,
llegando a alcanzar en pocos minutos los 80 ºC.
2- Ecológico: no poluciona
el aire ni degrada el entorno. No produce olores,
ni emite ningún tipo de gases ni humos. ya
que utiliza la más limpia y ecológica
de las energías.
3- Sin obras: su instalación
es fácil y rápida, fijando el radiador
mecánicamente a la pared mediante dos soportes
especialmente diseñados. Sin ningún
tipo de obra en su vivienda, (tuberías, chimeneas,
baldosas...) y sin ningún tipo de mantenimiento,
sin depósitos, ni calderas.
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